Características de la madera de pino

No cabe duda que la madera es un producto estético elegido como base en muchos ámbitos por sus propiedades naturales. Siendo un producto fácilmente transformable y procesable ofreciendo propiedades mecánicas envidiables, sólo sufre de no garantizar durabilidad suficiente en ciertas condiciones exteriores. No obstante, previamente tratada la madera se convierte en una solución duradera adecuada. Entre todas las especies, la madera de pino es la que proporciona la mejor aceptación de los tratamientos necesarios para durar.

La madera de pino se impregna fácilmente

Sin tratamiento o deficientemente tratada, es muy fácil que una madera cualquiera se pudra o sufra ataque de insectos en plazos inferiores a algunos meses. Ciertas maderas, en general tropicales, ofertan una aceptable durabilidad natural, pero económicamente o físicamente (peso, dureza...) no son satisfactorias. Otras maderas habituales, como el abeto, podrían ser una alternativa si fuera impregnable en profundidad (el abeto es esencialmente duramen no impregnable). El pino combina un buen nivel de penetración y de retención para los tratamientos en clase 4. En el pino la albura es impregnable y su duramen lo es parcialmente.

Esqueleto de la madera
Reactivo en una pieza de madera tratada

La madera de pino es un recurso abundante

Recurso histórico de Europa y Asía, se gestionan los pinares de Europa de forma controlada para satisfacer la demanda sin arriesgar la especie.  El pino esta particularmente bien implantado en los bosques ibéricos debido a sus numerosas aplicaciones tanto en maderas para interior como exterior.

La madera de pino ofrece buenos niveles de resistencia mecánica

Densidad, dureza, contracción, flexión, elasticidad/flexibilidad son las características contempladas para elegir una madera. El pino no destaca en una de ellas pero, globalmente, es la madera que proporciona la mejor combinación.

La madera de pino es fácilmente transformable y procesable

Se trata de una madera semi-pesada, poco nerviosa (fibra recta), semi-dura, la cual es apta para el chapado y cuyo mecanizado es fácil en todos los aspectos (cepillado, torneado, moldurado, taladrado, etc.). El encolado es apto, se puede clavar y atornillar con facilidad. Se combina sin dificultad con piezas metálicas de conexión. Además es una madera de color claro que ofrece posibilidad de pinturas para todos los gustos.