Garantía y certificación de un buen tratamiento en autoclave en clase 4

La durabilidad natural de la madera situada en estructuras para exterior es limitada. Para controlar el riesgo de pudrición provocada por los agentes deterioradores, la madera ha de tratarse mediante procesos de impregnación en autoclave y seguir unos rigurosos controles. Este rigor está certificado por organismos profesionales otorgando sellos de calidad.

Calidad del tratamiento: Un proceso industrial y controlado

Autoclave de la planta de Eiforsa
Vista de autoclave debidamente instalado. Cumple las garantías y sellos de calidad requeridos.

Para garantizar la protección adecuada de la madera en las situaciones de clases de uso 4 y 5 se requiere:

  • Una instalación industrial de tipo Rüping (creosota), Bethell (sales hidrosolubles), o VAC-VAC (protectores orgánicos) combinada con una experiencia industrial  demostrada.
  • Un control severo de la humedad de la madera. (instalación de almacenamiento o secado y stock que permita alcanzar el nivel de humedad requerida).
  • Un protector que cumpla la norma europea 599-1 complementado por eventuales certificados de calidad.

Durante el proceso de impregnación, varios elementos deben permanecer bajo estricto control, entre ellos:

  • La solución-concentración de las sales (la temperatura para la creosota).
  • Los diferentes ciclos del proceso.
  • La presión de trabajo.
  • La retención en la madera por diferencia de volumen de los protectores.

Estos controles están puestos bajo la responsabilidad de técnicos que han recibido la formación / titulación adecuada. El personal tiene que demostrar su calidad de "tratador" materializada por el "carné de aplicador de productos fitosanitarios" otorgado por la correspondiente Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Biodiversidad. Por norma, el operario del autoclave deberá poseer el "carné de nivel básico" y el jefe de fábrica el "carné cualificado".

Sólo el uso de maderas adecuadas y debidamente secas permitirá alcanzar la calidad idónea del tratamiento (penetración). El industrial que pretende servir madera de pino tratado en clase de uso 4 tendrá que disponer del stock necesario para garantizar el secado (natural o artificial) y de condiciones de almacenamiento permitiendo este stock.

Certificados y sellos de calidad

Los certificados y sellos de calidad más habituales y reconocidos profesionalmente relacionados con el tratamiento de la madera en clase 4 son:

  • CTB B+: Sello de calidad cedido por el FCBA (Institut Technologique Forêt Cellulose Bois-construction Ameublement), instituto francés de investigación y tecnología de la celulosa y de la madera para la construcción y el mobiliario. Sello de calidad otorgado por el adecuado cumplimiento de las normas europeas.
  • Sello CIDEMCO: Sello de calidad cedido por CIDEMCO (Centro de Investigación tecnológica).
  • Sello AITIM: Sello de calidad cedido por AITIM (Asociación de investigación técnica de la madera).

Existen otros sellos de calidad que hacen referencia a tres puntos:

  • Producto químico o protector de la madera.
  • Proceso de impregnación realizado.
  • Madera tratada (impregnada).

También en relación con el adecuado tratamiento protector de la madera, se debe de citar la implantación por parte de las industrias del sector de la protección y conservación de la madera de las normas ISO 9001 (de calidad) e ISO 14001 (de calidad medioambiental), situaciones que de hecho siempre supondrán un notable avance en el logro de una madera que pueda responder adecuadamente a los requisitos que la sociedad actual exige.

Sellos de calidad del conjunto de empresas Madex

Nota

Actualmente un tema de gran importancia es el de la certificación de la madera tratada.

El tratamiento protector de la madera no sólo se realiza con el fin de dar mayor durabilidad a la madera, sino que también tiene consecuencias positivas para el medio ambiente y la economía.

Por todo ello, se deberá de comprobar la eficacia del tratamiento realizado, si realmente se efectuó acorde con las condiciones necesarias particulares de cada caso.Para ello se deberán de realizar los análisis necesarios que pongan de manifiesto los grados alcanzados de penetración y retención del protector en la madera, considerando siempre las necesidades a cubrir, en función de distintos factores (especie de madera, grado de humedad de la madera, dimensiones de esta, tipo de protector empleado, etc.).

Así, actualmente, el receptor deberá de recibir una certificación del grado de protección alcanzado por la madera, dado por los grados de penetración y de retención del protector químico en ella. Los análisis a realizar para obtener el mencionado grado de protección se suelen basar en espectrofotometría de absorción atómica (caso de protectores que presenten metales en su formulado) y en cromatografía (caso de protectores con elementos orgánicos componentes).

Particularidades de la clase de uso 5

En el caso de la clase de uso 5, la industria no tiene otra alternativa (no existe ningún otro producto a día de hoy) que el empleo de la creosota, producto que satisface  las necesidades del mercado desde hace más de un siglo. No obstante, la Directiva 2001/90/CE ha limitado el uso de dicho producto.

No existen bases científicas y estudios que corroboren que la creosota es el único producto que cubre las necesidades de protección para la clase de uso 5, sin embargo, la experiencia demuestra que exclusivamente la madera impregnada por creosota repele el ataque de moluscos marinos degradantes de la madera. Como ejemplo nombramos los embarcaderos y puertos de los canales holandeses (tratados con creosota).