Proceso y tecnicidad del tratamiento en autoclave

Desde tiempos remotos la madera ha sido utilizada como recurso para fabricar  infinidad de herramientas, máquinas, armas y, sobre todo, ha sido la base de cualquier construcción. Para mejorar la durabilidad de esta materia prima, el ser humano ha desarrollado técnicas para proteger la madera.

En los tiempos más antiguos se cubría la madera con ciertos tipos de aceites, lacas, betunes y pinturas que ofrecían  cierta protección, pero con resultados demasiado limitados. Es en la época de la Revolución Industrial cuando aparecen los verdaderos avances tecnológicos y cuando se desarrollan productos químicos con formulados biocidas eficaces contra los agentes de deterioro de la madera.

Sistemas de tratamiento industrial: autoclave

A principios de la era industrial los protectores químicos eran aplicados por inmersión (simple baño), mejorando bastante la durabilidad de la madera. Más tarde llegaron las autoclaves. Está técnica fue adaptada para conseguir una adecuada impregnación de la madera por los productos químicos.

Se han impuesto dos técnicas: el sistema Rüping y el sistema Bethell.

Fábrica Sital en Cáceres. Autoclave para impregnación de productos protectores de la madera.
Instalación de una planta de autoclave
Autoclave para impregnación de creosota en la madera.
Autoclave de creosota.

Descripción del proceso Rüping (célula vacía)

Fue la primera técnica implantada. Se desarrolló a la vez que los ferrocarriles e infraestructuras de alimentación energética y de telecomunicaciones para garantizar vida a las traviesas y los postes de tendidos eléctricos y telefónicos. El protector empleado era, y sigue siendo, la creosota, incorporada mediante el sistema de autoclave denominado Rüping.
Este sistema funciona de la siguiente manera:

  • Introducción de la madera (con un porcentaje de  humedad máxima del 24%) en el cilindro de impregnación.
  • Aplicación de presión (unos 4kg), entre otras cosas, para abrir las células de la madera.
  • Bajada de presión, llenado del cilindro con el producto protector (creosota a 90º).
  • Aumento de la presión (9kg) para impregnación de la creosota en la madera (mantenimiento del nivel de presión).
  • Disminución de la presión hasta alcanzar el nivel atmosférico (se vacía el cilindro por principio de compensación de presiones) y bombeo de los sobrantes de creosota.
  • Depresión/vacío final para extraer de la madera el excedente de producto.
  • Retorno a la presión atmosférica y extracción de la madera del cilindro.

Tratamiento en autoclave en sistema Bethell

Descripción del proceso Bethell (célula llena)

El denominado sistema Bethell o de vacío-presión, es el de mayor empleo en el mundo. Con este sistema se puede conseguir una retención máxima de producto en la madera, impregnando no sólo la pared celular, sino también los lúmenes celulares. Se distingue principalmente del sistema Rüping por la realización de un vacío inicial.

Este sistema presenta las fases siguientes:

  • Introducción de la madera (con una humedad máxima del 24%) en el cilindro de impregnación.
  • Vacío inicial de intensidad y duración variable en función de la humedad y de la especie de la madera.
  • Llenado del protector liquido en el cilindro de impregnación.
  • Elevación de la presión conforme al grado de protección a alcanzar (en general de 12,4kg para tratamientos en clase IV). Varía este dato en relación con el tiempo de impregnación.
  • Mantenimiento de la presión de trabajo durante un periodo de tiempo en función del grado de protección a alcanzar.
  • Retorno a la presión atmosférica y evacuación del protector restante de la cámara de impregnación.
  • Realización de un segundo vacío, de intensidad y tiempo variable (escurrimiento).
  • Extracción de la madera del cilindro.

 

 

 

Más tarde se desarrollan otros sistemas para protectores denominados orgánicos o en disolvente orgánico, con plantas de tipo vacío-vacío (vac-vac), o de tipo pulverización (PG).

Productos de tratamiento

Los productos químicos empleados para la protección de la madera son determinantes en la consecución de un tratamiento adecuado. Estos productos han de cumplir unas condiciones mínimas:

  • Presentar características biocidas.
  • Tener una buena fijación en la madera durante un largo periodo de tiempo.
  • Poder conseguir con ellos un alto grado de penetración y retención en la madera.
  • No producir deterioros o deméritos en la madera y sus propiedades.
  • No producir daños a la salud humana y al medio ambiente.

Los productos químicos, para poder ser considerados protectores de la madera, deben superar una serie de ensayos descritos en la norma europea EN 599.1/96.

Productos de tratamiento

Los productos químicos empleados para la protección de la madera son determinantes en la consecución de un tratamiento adecuado. Estos productos han de cumplir unas condiciones mínimas:

  • Presentar características biocidas.
  • Tener una buena fijación en la madera durante un largo periodo de tiempo.
  • Poder conseguir con ellos un alto grado de penetración y retención en la madera.
  • No producir deterioros o deméritos en la madera y sus propiedades.
  • No producir daños a la salud humana y al medio ambiente.

Los productos químicos, para poder ser considerados protectores de la madera, deben superar una serie de ensayos descritos en la norma europea EN 599.1/96.

Nota

El uso del agua como vehículo principal de los protectores químicos  implica un inconveniente a la hora de trabajar con madera tratada con dichos productos. Para limitar futuras fendas y alabeos se almacenará la madera antes de servirla (periodo adecuado de secado).

Nota

Un producto estrella para optimizar los tratamientos de la madera en clase IV, TANALITH®:

Es común que los pliegos de condiciones de los proyectos incluyan la palabra madera tanalizada. Esta palabra no la tiene registrada la real academia española ya que hace referencia a una marca y un producto de tratamiento, el TANALITH®. No obstante la fama y la eficacia de dicho producto han llagado a asimilarla a un concepto industrial de protección óptima de la madera.