Clases de uso de la madera 

La madera es demasiado valiosa para que se pudra o sea afectada por el ataque de hongos e insectos. Se ha creado una clasificación de las situaciones de uso para determinar el nivel de protección requerido y así evitar los daños causados por insectos y hongos.

Clases de usos

clase 1. mobiliario interior.
clase de uso 1
clase 2. cubierta de piscina.
clase de uso 2
clase 3. biblioteca de azkoitia
clase de uso 3
clase 4. pasarela en el Guadiana.
clase de uso 4
clase 5. muelle de playa.
clase de uso 5

De manera sencilla se han determinado 5 situaciones o clases de uso (antiguamente identificadas bajo la denominación "clases de riesgo") reagrupadas bajo la norma EN-335-1,2 y 3:

  • Clase 1: maderas para interior con una humedad inferior al 20%.
  • Clase 2: maderas para interior con una humedad ocasionalmente superior al 20%.
  • Clase 3.1: maderas para exterior sin contacto con el suelo y protegidas de las intemperies, con una humedad que puede superar el 20% de manera ocasional.
  • Clase 3.2: maderas para exterior sin contacto con el suelo y no protegidas de las intemperies, con una humedad que supera frecuentemente el 20 %.
  • Clase 4: Madera de exterior en contacto con el suelo o en posición horizontal con una humedad permanente superior al 20%.
  • Clase 5: madera permanentemente en contacto con agua marina.

Métodos históricos para aumentar la durabilidad de la madera

A lo largo de la historia se han desarrollado métodos para garantizar mayor resistencia de la madera contra los agentes de deterioro. Entre estos, los más destacados han sido la combustión (en términos técnicos se habla de inducción de altas temperaturas de 180º a 220º a nivel de la corteza resultando la madera menos atractiva para los xilófagos) y la aplicación de pinturas o barnices de manera superficial. Estos métodos no han resultado suficientemente eficaces y hasta se obtenían efectos contraproducentes  (Ej.: debilitación de las propiedades mecánica).

Actualmente los sistemas de protección más usados, tanto por su efectividad como porque cubren mayor abanico de necesidades, son los procesos de impregnación química. Existen varios sistemas de impregnaciones químicas con fines  preventivos  o/y curativos, siendo la impregnación de carácter preventivo la más frecuente en el caso de estructuras y mobiliario exterior.

Madera vieja oscurecida debido al efecto de agentes de deterioro ambientales. Madera dañada por los efectos del sol y el calor.
Hongos de la madera
Hongo que ataca la madera. Imagen de una superficie de madera parcialmente afectada.
Termitas que se alimentan de madera. Agente biológico deteriorador de este material.

Agentes que degradan la madera

Conocer los agentes que deterioran la madera y estimar su presencia en el lugar de posterior colocación permitirá definir el mejor tratamiento en cada caso.

Prevalecen dos grupos de agentes de deterioro: abióticos y bióticos.

Los agentes de tipo abiótico son:

  • Humedad: con diferente incidencia sobre la madera a partir del 30% (p.s.f - punto de saturación de la fibra), actúa de forma tanto directa como indirecta, causando diversos daños.
  • Insolación: la radiación solar provoca una decoloración superficial de la madera. Los rayos UV eliminan la lignina de las paredes celulares, causando una desfibración de la madera (deterioración de sus propiedades mecánicas).
  • Fuego: destrucción parcial o total de la madera.

Los agentes de tipo biológico se recogen en tres grupos:

  • Hongos xilófagos: Hongos cromógenos, los cuales apenas reducen las propiedades resistentes de la madera; hongos de pudrición, los cuales causan una notable reducción de las propiedades resistentes de la madera.
  • Insectos xilófagos.
  • Xilófagos marinos.

Protección requerida para cada clase de uso

Basándose principalmente en el medio y sobre todo en la humedad a la que pueda estar sometida finalmente la madera, las normas EN 355.1/92  y EN 355.2/92 fijan 5 clases de uso. La legislación europea, en la última revisión de estas normas, en 2005, sustituyó la denominación "clases de riesgos" por la nueva apelación "clases de uso".

Cada clase de uso determina el tipo de protección requerida y el índice de penetración necesario para cada aplicación.

A cada nivel de protección exigible puede corresponder una técnica, medio o producto para llegar a tal nivel.

Tipos de protecciones existentes: superficial, media y profunda

Tipos de protecciones existentes: superficial, media y profunda

Protección superficial:

Lasures, barnices y pinturas

Sólo permiten alcanzar niveles de protección relacionados con la clase 1. Pueden ser peliculares (en este caso se tienen que aplicar frecuentemente) o a poros abiertos proporcionando un acabado no pelicular. Pueden contener pigmentos para protección contra efectos de los rayos UV. Suelen incorporar productos activos a efectos limitados contra los agentes biológicos (hongos e insectos). Pueden tener propiedades de repelencia al agua líquida (carácter hidrófugo). Tienen un poder de penetración muy limitado (P2). Son de efectos limitados en el tiempo.

Protección media:

Principalmente protectores en disolventes orgánicos, en menor medida sales hidrosolubles

Son los productos adecuados para alcanzar una protección eficaz en la clase de uso 3. Son en general de aplicación por autoclave mediante sistema vacío-vacío (más conocido como vac-vac) para llegar a niveles de penetraciones P3 a P7.

Otro modo de aplicación de estos productos es por pulverización.

Conviene recordar que los disolventes orgánicos no inducen agua a la madera. La principal utilización de esas piezas tratadas es como madera de construcción elaborada (ventanas, revestimientos, etc.). La madera así impregnada se puede barnizar y pintar, y hay que recalcar que esos productos no son corrosivos para los metales.

Protección profunda:

Sales hidrosolubles y creosota

Necesarios para garantizar una protección adecuada y duradera en las clases de uso 4 y 5. Son de obligada aplicación mediante autoclave con sistema VAC-VAC o mejor VACIO-PRESION-VACÍO que son las únicas técnicas para llegar a una penetración profunda que corresponde a las exigencias de los niveles P8 y P9.
Se emplean mayoritariamente en madera de construcción o para estructuras en contacto con el suelo y/o expuestas a la intemperie.

Lasur, barniz o pintura. productos de aplicación superficial. Protección para clase de uso I.
protección superficial
Autoclave. Protección profunda de la madera. Alcanza un nivel de protección P8 o P9, para clase de uso IV y V.
protección profunda