Madera tratada

Garantizar calidad y durabilidad a todo lo que lleva madera

La correcta elección de una especie de madera y su buen tratamiento en un sistema de autoclave son fundamentales para que se convierta en una excelente solución constructiva.

La madera es una materia natural, que como todo ser vivo tiene una vida útil limitada. Si su utilización implica una exposición a la intemperie, se corre el riesgo del ataque de agentes biológicos y ambientales con consecuencia de deterioro y pudrición. Sin embargo, la clave para una prolongación de la durabilidad de la madera es un buen tratamiento en sistema de autoclave, garantía de duración, que otorga a la madera la capacidad de ser empleada en multitud de aplicaciones.

La madera tiene características físicas que la dotan de propiedades mecánicas indiscutiblemente buenas para su utilización en estructuras e instalaciones que requieren de gran resistencia. El pino silvestre, sobretodo, empleado por su aptitud para la impregnación, es fácilmente  procesable y consta de belleza estética natural.

Todo esto implica que la madera sea utilizada en un amplio abanico de aplicaciones, tanto en interior, de forma natural, como en exterior, por medio de un adecuado tratamiento de protección contra agentes de deterioro.
Para obtener un resultado satisfactorio y eficaz del tratamiento se han de conocer de antemano las propiedades y cualidades de la madera, los factores que la deterioran y las clases de riesgo a las que está sometida.